Buscar
  • Admin

El conocimiento de Dios


Santiago 1.1-8


1 Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que están en la dispersión: Salud.

2 Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,

3 sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.

4 Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.

5 Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.

6 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.

7 No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.

8 El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.


El cristianismo es único entre las religiones del mundo por varias razones, una de las cuales es que nuestro Dios es relacional. Él nos ha dado su Palabra para que podamos conocerlo de manera más precisa y personal. Además, usa todo tipo de situaciones de la vida para enseñarnos quién es.


El Señor dijo: “En el mundo tendréis aflicción” (Jn 16.33), por lo que ninguno de nosotros debe esperar estar libre de problemas. La vida es a menudo difícil y angustiosa, pero el pasaje de hoy nos dice cómo mantener una perspectiva bíblica en medio del sufrimiento. Hay varios atributos de Dios que nunca conoceríamos en realidad sin el beneficio del dolor y el sufrimiento:


Conocer al Señor como Consolador significa que debemos estar en necesidad de consuelo, debido al sufrimiento o al desaliento.


Para descubrir que Dios es nuestra fortaleza, debemos experimentar la debilidad y llegar al final de nuestra capacidad de perseverar.


La fidelidad de nuestro Padre se hace evidente cuando otros se muestran infieles.


La sabiduría de Dios es reconocida cuando la sabiduría del mundo nos defrauda y todos nuestros planes fallan.


La fidelidad divina brilla más cuando los que nos rodean no son confiables.


El proceso de conocer a Dios comienza en la salvación y continúa por toda la eternidad. A medida que lo conocemos mejor, entendemos mejor sus caminos. Confiamos más en su amor, y nos relacionamos más estrechamente con Él. Por gratitud y amor, anhelamos vivir de una manera que lo agrade y glorifique.

2 vistas

CONTÁCTANOS